Brackets o alineadores: cómo se decide en la consulta
Es la pregunta que más nos hacen en la primera cita de ortodoncia. La respuesta corta: los dos funcionan, pero no para lo mismo ni para todas las personas. La respuesta larga es la que importa.
Qué mira el ortodoncista antes de recomendarte uno
Antes de hablar de aparatos, se revisan tres cosas: cómo cierran tus dientes (la mordida), qué tan girados o encimados están, y en qué estado está la encía. Con una radiografía panorámica y un escaneo o modelos de tus arcadas se ve si el movimiento que hace falta es de inclinación, de rotación o de traslación de la raíz completa. Ese detalle es el que decide.
Brackets
Van pegados al diente, así que trabajan las 24 horas sin que dependa de ti. Controlan mejor los movimientos de raíz y los casos con mordida muy alterada. A cambio, la higiene se vuelve más laboriosa y hay una o dos semanas iniciales de molestia mientras la mejilla se acostumbra.
Alineadores
Son removibles, casi invisibles y se limpian aparte, lo que hace mucho más fácil cepillarte e hilar. El detalle está en el “casi”: funcionan si los traes de 20 a 22 horas al día. Quien se los quita para comer, para hablar en el trabajo y para dormir, no avanza. En casos de apiñamiento leve a moderado dan resultados excelentes; en movimientos de raíz complejos suelen necesitar apoyos adicionales.
Lo que casi nadie pregunta y sí conviene preguntar
- Cuántas citas de control lleva el tratamiento completo y cada cuánto son.
- Qué pasa si se despega un bracket o se pierde un alineador: si esa cita extra está incluida o se cobra aparte.
- Qué retención sigue al terminar. Los dientes tienden a regresar; el retenedor no es opcional ni es un extra, es parte del tratamiento.
- Quién lleva tu caso: si el plan lo diseña y lo revisa un ortodoncista o si solo se sigue lo que sugiere un software.
Los tiempos reales
Un caso de apiñamiento leve puede resolverse en menos de un año. Uno que además corrige mordida se va con frecuencia a dos años o más, con cualquiera de los dos sistemas. Desconfía de quien te prometa un plazo cerrado antes de ver tus radiografías.
Si quieres saber cuál aplica a tu caso, lo que sigue es una valoración con radiografía: de ahí sale el plan por escrito con las opciones y los tiempos. Puedes agendarla aquí.
¿Te queda una duda sobre tu caso?
Un artículo no sustituye una revisión. Si algo de esto te suena a lo que traes, agenda una valoración y lo vemos con radiografía.